... porque tus palabras inspiran mi música y tu música inspira mis palabras...
... y con esas nuevas palabras, esa nueva música, esos nuevos lugares y estos nuevos sueños, creo que puedo decir que el cielo es hoy un poco más azul...
Quiero que sepas que iré... e iré contigo, contigo pero sin ti... e iré sola, sola pero contigo... y escucharé, y te escucharé... y allí estarás, aunque no estés...
No lo dudes, iré... no te olvides de venir, allí estaré... y tú también...
Se ha abierto la caja dónde dormían, silenciosos, mis pensamientos... ahora ya no sé dónde estarán, o quizás sí...
Escribo una frase, no me gusta, la tacho... escribo otra frase, tampoco me gusta, la vuelvo a tachar... pienso en palabras que quizás no existen... ya no existen las palabras en mi pensamiento... ¿Hacia dónde habrá viajado mi inspiración?...
... menos mal que siempre nos quedará la música...
Hace un tiempo, ésta era una de esas canciones que sonaba a soledad (como tantas otras)... A veces, me gustaba escucharla y así sentir que la soledad tenía un sonido húmedo para mis mejillas...
Hoy he vuelto a escucharla después de bastante tiempo... y curiosamente ha sonado distinta... entonces no he pensado demasiado, aunque sí lo suficiente, y me he dado cuenta de que esta canción ya no suena a soledad, sino que suena a ti (como tantas otras)...
... la felicidad está en cada canción que escuchas... y suena simplemente cómo tú quieres que suene...
Puede que el viento se haya llevado consigo mis ilusiones, como tantas otras veces... y que se hayan esfumado en un solo instante, ligeras, etéreas, como en un suspiro...
Pero esta vez será distinto... porque sé que mis ilusiones son mías y que nadie me las va a quitar... ni el viento, ni la lluvia... ni el pasado...
... a veces la vida puede ser tan extraña... pero no importa mientras haya música y tú también quieras escucharla...